Salmos 32

 Versículos :  {1}  {2}  {3}  {4}  {5}  {6}  {7}  {8}  {9}  {10}  {11}

^ Sal 32.1:   BIENAVENTURADO aquel cuyas iniquidades son perdonadas, y borrados sus pecados.
^ Sal 32.2:   Bienaventurado el hombre á quien no imputa Jehová la iniquidad, Y en cuyo espíritu no hay superchería.
^ Sal 32.3:   Mientras callé, envejeciéronse mis huesos En mi gemir todo el día.
^ Sal 32.4:   Porque de día y de noche se agravó sobre mí tu mano; Volvióse mi verdor en sequedades de estío. (Selah.)
^ Sal 32.5:   Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. Confesaré, dije, contra mí mis rebeliones á Jehová; Y tú perdonaste la maldad de mi pecado. (Selah.)
^ Sal 32.6:   Por esto orará á ti todo santo en el tiempo de poder hallarte: Ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas á él.
^ Sal 32.7:   Tú eres mi refugio; me guardarás de angustia; Con cánticos de liberación me rodearás. (Selah.)
^ Sal 32.8:   Te haré entender, y te enseñaré el camino en que debes andar: Sobre ti fijaré mis ojos.
^ Sal 32.9:   No seáis como el caballo, ó como el mulo, sin entendimiento: Con cabestro y con freno su boca ha de ser reprimida, Para que no lleguen á ti.
^ Sal 32.10:   Muchos dolores para el impío; Mas el que espera en Jehová, lo cercará misericordia.
^ Sal 32.11:   Alegraos en Jehová, y gozaos, justos: Y cantad todos vosotros los rectos de corazón.